5 cosas que no son las relaciones públicas

En mi anterior texto comenté sobre lo difícil que resulta que la gente entienda lo que se hace en relaciones públicas y lo complicado que es explicarlo. También relaté que en mis más de 15 años de carrera profesional en el área he escuchado comentarios de todo tipo, la mayoría equivocados sobre lo que son las relaciones públicas. Es por ello que al recordar  lo que se dice con más frecuencia, les presento 5 cosas -aunque hay muchas más- que no son las relaciones públicas.  

  1. Agencia de boletines de prensa.

Es muy común la percepción de que las agencias de relaciones públicas son una máquina de enviar comunicados de prensa. Si bien es parte del trabajo, es apenas una mínima porción de lo que compone una estrategia integral de relaciones públicas y por desgracia, las malas prácticas como no segmentar la distribución ni desarrollar un storytelling apropiado han provocado que esa mentira se difunda.

  1. Son publicidad gratis.

La publicidad y las relaciones públicas son disciplinas paralelas, pero en absoluto son iguales. Mientras que la publicidad está enfocada en impulsar las ventas a través del recordatorio y la persuasión; las relaciones públicas se dedican a construir y cuidar la reputación y credibilidad de las empresas, nuestros clientes.

  1. Son el enemigo de los medios.

La batalla entre publirrelacionistas vs periodistas es tan antigua como la profesión. La mayoría de las veces provocada por la falta de conocimiento del trabajo que ambos realizan. Lejos de ser un obstáculo, las relaciones públicas deben ser un puente de comunicación y un facilitador. Por desgracia, los vicios y malas prácticas fomentan esta idea.

  1. Son un arte y/o ciencia.

Esta afirmación la he leído o escuchado en boca de más de un colega y es totalmente absurda. Las relaciones públicas son estratégicas y complejas, pero no un arte y muchos menos una ciencia.

  1. Es algo bien fácil de hacer.

Para esta última he llegado hasta a escuchar comentarios de que nos pagan por no hacer nada. Lejos de ser sencilla, el desarrollo y ejecución de una estrategia de relaciones públicas es muy compleja. Lo cierto es que, cuando no se realiza correctamente, fomenta esta clase de percepciones.

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